Los empleados públicos hemos sufrido durante los últimos años congelación salarial, pérdida de poder adquisitivo y supresión de una de las pagas extraordinarias de 2012. Y la última medida del gobierno municipal es la modificación de las fechas de abono de las pagas extras, tradicionalmente recibidas durante la semana previa a la feria y a las navidades, y que ahora pasarán a cobrarse después de las citadas fiestas. Un nuevo trastorno, sin duda, para nuestra economía doméstica.
Hemos trasladado a la junta de personal y al comité de empresa el malestar de nuestros afiliados por la citada medida, confiando en que lo hagan saber al gobierno municipal.
