Salud laboral, una necesidad, una realidad posible
El 28 de abril, el movimiento sindical internacional conmemora el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo y con este motivo se multiplican los espacios en los que se habla de la importancia de la prevención, de cuántos trabajadores y trabajadoras han perdido la vida o parte de su salud en el ámbito laboral y de cuánto queda por hacer.
Pero perder la vida o enfermar por causas laborales no puede ser visto como algo inevitable o como un “efecto colateral” de la producción, sobre todo cuando nuestra historia más reciente ha dejado claro que cuando se trabaja y se invierte en prevención, la siniestralidad baja.
Para CCOO la explicación a la escalada de accidentes en la que estamos inmersos reside en el abandono progresivo de la inversión en prevención pública pero, sobre todo, privada, que se ha dado con la crisis, lo que unido a la reforma laboral y a otras normativas que relajan el cumplimiento normativo y la organización de la prevención en la empresa, han permitido degradar condiciones de trabajo y, consecuentemente, la salud de las personas trabajadoras, dejando en los últimos cuatro años de legislatura del PP más de 350 personas fallecidas en Andalucía. A ello se une que miles de personas trabajadoras están perdiendo su salud día a día, incluso aceptando obviar lo básico, el derecho a un trabajo digno, que incluya una mínima protección a la persona.